Toda mi vida ha estado ligada a los animales y muy especialmente a los perros. Yo era un niño tímido e introvertido que halló en los perros a esos amigos fieles e inseparables que me acompañaban en mis excursiones en solitario por los montes de la zona. Fui creciendo, mi interés por los animales me llevó a la cría de canarios, pero los perros siguieron siendo mis mejores compañeros. Eran perros mestizos, recogidos de la Protectora.

Una vez adulto, viví cinco años en New York, donde me casé y siempre tuvimos un perro que nos ayudó a combatir esa soledad de la gran ciudad. A mi regreso a España, harto de la gran urbe y durante tres años me dediqué a criar vacas de monte en la sierra, donde, de nuevo, mis perros de ganado fueron mis únicos compañeros durante días y días, solos en el monte.

En 1979 empezó nuestra pasión por los perros de raza con el afijo DE VALLBONICA.

¿Cómo empezó todo?

Un buen día, viviendo ya en Piera (Barcelona) decidimos adquirir unos Fox Terrier de pelo duro para alejar a los zorros y demás alimañas que intentaban robar las aves de nuestra finca, función que cumplieron a la perfección.

Posteriormente asistimos por primera vez a una exposición canina, nos gustó y nos sentimos tentados a probar suerte exponiendo nuestros Fox Terriers.

Al principio las dificultades fueron las que todo aficionado siente cuando se inicia: donde adquirir los mejores ejemplares, dónde aprender el arte del arreglo del pelo, intentar criar buenos ejemplares, aprender a presentarlos dignamente, etc...

Nuestro hobby fue incrementándose y llegaron varias razas antes de enamorarnos por completo del West Highland y el Scottish Terrier.

Las mayores dificultades fueron con el Westie. Era una raza poco conocida en España cuando empezamos a concursar. Nos faltaba experiencia en el arreglo, no había de quién aprender en nuestro país y en nuestras exposiciones dominaban los extranjeros, quienes ofrecían poca colaboración con los novatos, nosotros. Hasta le tapaban el nombre a los productos cosméticos que utilizaban para que no aprendiésemos.

¿La solución?

Visitar muchas exposiciones, conocer a los mejores criadores y tratar de adquirir los mejores ejemplares posibles… pese a estar inmersos en una situación económica deplorable.

Felizmente dos acontecimientos cambiaron por completo el panorama:
El primero fue descubrir el criadero Ashgate (UK) y la confianza que Mr & Mrs Thomson nos dispensaron. Tenían justo el tipo de westies en el que nosotros creíamos y el tipo de westies que queríamos criar. Siempre habrá un lugar para ellos en nuestros corazones por habernos proporcionado algunos de sus mejores ejemplares en los que luego pudimos basar toda nuestra futura crianza.

El segundo y mas importante acontecimiento fue la llegada a mi vida de Maite Gonzalbo, mi segunda esposa.
Terrierista apasionada, decidida y dispuesta a los mayores sacrificios que renunció a todas las comodidades y unidos dedicamos todos nuestros esfuerzos a adquirir los ejemplares que necesitábamos.
Juntos registramos el afijo ALBORADA y aunque durante un tiempo simultaneamos el criar con ambos afijos, llegó el día en que dejamos de usar el de Vallbonica para hacerlo ya solo con el de ALBORADA que es como se conocería nuestra crianza a partir de entonces.

En 1991 competimos por primera vez en un Campeonato del Mundo, en Dortmund (Alemania).
Inscribimos a nuestros dos machos y, para sorpresa de todos, nuestro Ch Ashgate Connel fue proclamado Campeón del Mundo, Mejor de Raza y Reserva de Grupo, mientras que nuestro Ch Ashgate Fin Me Oot quedó segundo, Sub-Campeón del Mundo.

Ch Ashgate Connel volvió a ganar el título de Campeón del Mundo y la raza tres veces mas, en la Mundiales de Valencia (1992), Buenos Aires (1993) y Bélgica (1995). Su record sigue imbatido.

En estos momentos acumulamos el record de 26 Campeones del Mundo. Siete de esos títulos los ganamos con nuestros perros adquiridos en el Criadero Ashgate, del Reino Unido y los otros diecisiete títulos los obtuvimos con perros criados por nosotros con nuestro afijo ALBORADA.

Actualmente España está considerada como uno de los países de referencia, en lo que a westies se refiere, tanto a la hora de pensar en adquirir un ejemplar con la clase y estilo de un campeón como para la peluquería.

Nosotros hemos tenido algo que ver con este cambio... El éxito que se ha alcanzado sólo ha sido posible gracias al gran esfuerzo y una absoluta dedicación en promocionar la raza en los rings más exigentes de todo el mundo y a la cría responsable que hemos llevado a cabo.

¿El resultado?

Hemos conseguido obtener una línea propia de crianza, la linea ALBORADA, de reconocido prestigio en todo el mundo. Desde aquí queremos animar a todos aquellos que quieran poner un Westie en su vida. ¡Nunca se arrepentirán!

Solo les pediríamos que si un día deciden criar busquen consejo en la experiencia del criador en que confíen para que los cachorros resultantes sean sanos y, sobre todo, que no estropeen ese maravilloso temperamento y encanto que caracteriza a esta noble raza.